interesante reflexión
¿y quién paga?
“La Expo de Zaragoza registró unas pérdidas de 54,4 millones de euros”
Como siempre, los contribuyentes. Ya saben, el Estado del Bienestar y la ayuda a los necesitados.
ayer y hoy
El nacionalismo, “un universo de reclusión encastrado en un mundo cada vez más plural, abierto y mestizo”. Un artículo muy recomendable de la profesora María José Villaverde.
Y el nacionalismo no se limita a la exclusión en la teoría sino que en la práctica, en el día a día, impone una visión cerrada de una parcela. A día de hoy, en Baleares, las leyes que imponen una lengua en todos los ámbitos de la vida pública y privada. Por eso, mañana, hay una manifestación a la que no podré asistir por motivos laborales. Pero sin duda estaré virtualmente con los muchos manifestantes que se congregarán en el Borne para pedir algo tan peregrino como que cada uno pueda hablar y escribir en la lengua que quiera.
¿podrá?
Sólo el tiempo lo dirá, porque escuchando sus discurso y leyendo sus libros pocas conclusiones se pueden sacar. Ahí les dejo el enlace al magínifco suplemento de libros de los jueves.
en defensa de Hobbes
Con De Juana paseando libre por las calles, Occidente riéndole las gracias al comunismo en otras olimpiadas -¿cuándo aprenderemos?- y los indicadores económicos agazapados para darnos un gran susto en la cuesta de septiembre, yo voy y me escandalizo con el mito del hombre asesino. Soy un caso.
Hobbes describe de forma vibrante y acertada la naturaleza humana, una descripción que es, eminentemente, liberal. No existe un summum bonum en el que "un hombre cuyos deseos han sido colmados y cuyos sentidos e imaginación han quedado estáticos no puede vivir". No hay utopía ni un mundo feliz pues "la felicidad es un continuo progreso en el deseo; un continuo pasar de un objeto a otro" de modo que, pese a quien pese y, por mucho que algunos quieran negarlo colocándose una venda en los ojos o acallando el latido de su corazón, la "inclinación de toda la humanidad" es "un perpetuo e incansable deseo de conseguir poder tras poder, que sólo cesa con la muerte". ¿No es esta una buena definición de lo que consiste la acción humana? ¿Somos acaso algo más que una sucesión de pasiones aderezadas con algo de razón? Que cada uno llene de contenido esos deseos y que el Estado, fruto de la razón, de seguridad a los hombres para poder colmar sus apetencias.
Para Hobbes, la condición humana "es una condición de guerra de cada hombre contra cada hombre, en la que cada uno se gobierna según su propia razón y no hay nada de lo que no pueda reclamar". El individuo es plenamente soberano y renuncia a la soberanía voluntariamente por un bien superior: asegurar su vida en una vida en sociedad donde rijan las mismas normas para todos menos para el nuevo soberano que es casi dictador.
Es aquí donde empezamos a discrepar con el genial pensador pues la idea de Estado mínimo que uno tiene se aleja bastante de la teoría del Estado que “diseña” para este hombre (que es el que existe y no un hombre nuevo que la revolución debe moldear) sea una Monarquía absoluta que es la materia, forma y poder de un Estado eclesiástico y civil. Nada nuevo bajo el sol y, de hecho, en la elección del bíblico monstruo para darle nombre ya nos ofrece una idea del miedo y poder que irradia el monstruo creado por el "acuerdo de cada hombre con cada hombre". Cada hombre con cada hombre, un pacto entre individuos que está muy lejos de otros pactos sociales que reducen al individuo a una parte del todo que cobra sentido en una imaginaria voluntad general. Y es que cedido o entregado todo el poder al nuevo soberano, éste tiene derecho a todo como lo tenía quienes se lo cedieron voluntariamente. Pero -¡oh maravilla!- "la obligación de los súbditos para con el soberano se sobreentiende que durará lo que dure el poder de éste para protegerlos". El poder ilimitado está limitado por el incumplimiento contractual; si el miedo a la muerte y la preservación de la propia vida llevaron a los hombres a alimentar un gran Leviatán, los individuos pueden romper el pacto y escapar de su yugo si el mismo Leviatán pone en peligro su vida (en un reclutamiento de tropas para ir a la guerra, por ejemplo).
Acierta tanto en la consideración sobre lo que mueve al hombre como yerra al creer que la única forma de organizar esa competencia tiene que ser un poderoso Leviatán en lugar de confiar en la capacidad creativa del ser humano. Si obviamos que esas pasiones y razones llevan al hombre a pactar la cesión de su soberanía –que ya es obviar- lo que nos queda no es más que la forma en que nos desenvolvemos en sociedad para no irritar al vecino hasta el punto de que nos parta la cara. Vivir en sociedad no es otra cosa que establecer una red de relaciones entre hombres. Interacciones de “cada hombre con cada hombre”.
Tampoco parece desacertada su visión económica pues "el valor o la valía de un hombre es, como ocurre con todo lo demás, su precio" pues "es el comprador, y no el vendedor, quien determina el precio". Al fin al cabo, “el valor de todas las cosas que se contratan viene determinado por el apetito que los contratantes tienen de obtenerlas. Y, por tanto, el valor justo es el que los contratantes están dispuestos a pagar”. Cabe preguntarse entonces que es la justicia para Hobbes, justo es “todo aquello que no es injusto” y la “definición de injusticia no es otra que el incumplimiento de un convenio”.
Y por si no fuera suficiente lo señalado hasta el momento, Hobbes critica también los privilegios impositivos pues "a una justicia igualitaria corresponde también una igualitaria aplicación de impuestos; esta igualdad en la imposición de tasas no depende de la igualdad de las riquezas, sino de la igualdad de la deuda que cada hombre tiene para con el Estado [siguiendo su lógica de instrumento para preservación de la vida]".
Disculpen el pedrusco –podría haberme extendido más- pero pocos libros han convulsionado mi pensamiento como lo hizo la primera lectura del Leviatán con la que disfruté en su momento y siempre que vuelvo a sus páginas se produce un reencuentro con la genialidad allí depositada. Hobbes, cuyo nacimiento prematuro fue el fruto del miedo a una invasión española de Gran Bretaña jamás se desharía del pavor que inunda su obra pero lejos de paralizarlo le sirvió como estímulo que le permitió recoger la naturaleza humana con una crudeza que pocos han logrado. Dejando de lado el lazo que traba entre lo eclesiástico y lo civil, Hobbes es un autor maldito que deberíamos reivindicar tanto como deberíamos aborrecer el colectivismo totalitario de Rousseau.
y McCain…
…escribió este artículo que el NYT tuvo a bien rechazar y en el que se puede leer algo que no debe gustar nada a los progres neoyorquinos ni a los españoles:
También me deja consternado que [Obama] nunca hable de ganar la guerra, sino sólo de ponerle fin. Pero si no ganamos la guerra, la ganarán nuestros enemigos. Un triunfo de los terroristas sería una catástrofe para nosotros. Esto es algo que, como presidente, no permitiré que suceda. Por el contrario, seguiré aplicando una estrategia de contrainsurgencia de eficacia probada no sólo en Irak, sino también en Afganistán, con el objetivo de crear aliados democráticos estables, seguros y autosuficientes.
¿y si Obama gana?
Hay cosas que ningún presidente americano admitirá. Sea negro, blanco, católico, mormón, hombre, mujer, demócrata o republicano, el futuro presidente no dejará que los ahmanideyads de turno se hagan con la Bomba para amenazar al mundo libre.
Los que preferimos a McCain pero tememos la victoria anunciada de Obama nos tranquilizamos con sus palabras. Al parecer, el redactor de internacional de EL MUNDO no opina de igual forma. Yo, hoy, dormiré un poco más tranquilo pensando que siempre habrá alguien al otro lado del Atlántico dispuesto a salvar nuestro sucio culo europeo. O eso espero.
¿ Hugo Chávez en Mallorca?
Y encima para hacer las paces con el Rey. ¿De verdad merecen todo esto los mallorquines? No por favor.
somos unos delincuentes
No les basta con cobrarnos un canon por si se nos ocurre descargar música en el futuro. Al parecer, ahora también nos quieren registrar los móviles, portátiles, ipods, emepetreses y demás cachibabes susceptibles de transportar peligrosas canciones y películas descargadas de interné en los tediosos (e inútiles) controles de los aeropuertos.
En el palacete de Fernando VI ya deben estar descorchando botellas del mejor cava catalán (no dejen de visitar la versión .cat de la SGAE) para recibir la buenanueva.
Parece un chiste pero a estas alturas todo es creíble. Apetece dejar de volar y hacerse agorista.
no es por Rubianes, es por la libertad
Todo el mundo sabe que defiendo el nacionalismo e ignoro a sus víctimas. Un poquito de por favor que diría aquel.
No se trata de defender a Pepe Rubianes sino de defender la libertad de expresión de la forma más amplia posible. Descontextualizar las palabras de Rubianes y pensar que nos va a poner una bomba en los testículos es excesivo. Y ello no implica no condenar los abusos y terrorismos del nacionalismo, porque desde aquí se ha hecho y se seguirá haciendo.
Que Rubianes siga diciendo las sandeces que quiera y que nos dejen a los demás expresarnos en libertad. ¿O no queremos para los demás lo que es bueno para nosotros?
Dudo que mi postura compartida por otros compañeros sea para echarse a llorar. Si acaso, nos echamos a discrepar todo cuanto usted quiera.
la reforma necesaria
Una vez más UPyD Baleares sorprende por sus interesantes y elaboradas propuestas. Estos políticos no profesionales que tienen ocupaciones productivas y dedican su tiempo libre a trabajar para los demás:
Este es su diagnóstico:
"El sistema educativo español, y el balear como ejemplo conspicuo, sufren una crisis que amenaza los cimientos de la sociedad española. Una legislación errada, una dispersión absurda entre las diversas comunidades autónomas, el desprecio generalizado y asumido por las autoridades educativas hacia los conceptos del esfuerzo y la disciplina y el problema de la discriminación del castellano en las comunidades bilingües hacen de España campo abonado para la ausencia de discurso crítico, la falta de competitividad y una democracia de baja calidad".
Teniendo en cuenta la enfermedad la solución parece clara: educar a ciudadanos libres y responsables.
sobre los “nazis” de Air Berlin
Un amigo de origen asturiano que ha decidido voluntariamente su catalinización ha dejado un comentario bastante desalentador en mi carta a los mallorquines.
Se pude ser libre en catalán, ¡faltaría más! Yo, por ejemplo, lo soy. O eso creo. Porque utilizo el idioma no como una imposición para mis vecinos e interlocutores sino como un instrumento de comunicación. El catalán, como cualquier otro idioma, deja de hacernos libres cuando es utilizado como imposición. Por desgracia, es lo que está ocurriendo en Baleares.
Creo que las acusaciones que vierte sobre los responsables de Air Berlin como "nazis" no son más que un espejo de su pensamiento. En Air Berlin no son nazis sino todo lo contrario -de ahora en adelante intentaré volar siempre con esta compañía que encima te obsequia con un bocadillo, esta es la soberanía del consumidor- pues son libres de manejarse en los idiomas que prefieran. Y si no nos gusta hay otras compañías que sí se comunican con el pasajero en catalán. Por cierto, es patético el mensaje gravado de bienvenida con acento catalán de no se sabe donde. Sigan así que en tiempo de crisis se cargarán nuestra mejor industria: el turismo. Pero ya saben, los socialistas no se conforman con distribuir la riqueza sino que en su ánimo destructivo -que no autodestructivo, pues en la vorágine terminan con aquellos que pensamos y actuamos de forma diferente- prefieren distribuir la pobreza.
Por supuesto la diferencia de partida se encuentra en este punto donde escribe que “a mi m’agraden les imposicions que lliurement decidim els ciutadans” (a mi me gustan las imposiciones que libremente decidimos los ciudadanos). No podemos pensar de forma más diferente. Y es que a mi no me gustan las imposiciones, sean de la mayoría, de la minoría o de uno sólo. Prefiero las decisiones que tomo yo mismo. Nunca me ha gustado que decidan por mí y dudo que algún día me llegue a gustar. De hecho, cada día llevo peor ese tipo de imposiciones. Entiendo que a algunos puedan gustarles las cadenas que rodean sus decisiones pero no es mi caso. Nada tengo contra aquellos que voluntariamente deciden encadenarse y avanzar en un camino de servidumbre. Yo prefiero el de la libertad.
I per aquesta raó, cada cop tenc menys ganes de xerrar i escriure en català. Maleits aquells que convertiu la meva llengua en una imposición indesitjable.
Y por supuesto comparto esto:
Als Blogger, als Mallorquin und als Air-Berlin-Kunde will ich hiermit Herrn Hunold meine Unterstützung zusagen, der den Mut hatte, um zum totalitären System und der Dummheit der Regierung der Balearen und ihrem verrückten Kreuzzug Stellung zu beziehen. Die Nazionalisten wollen die Inseln in einen Anhang Kataloniens verwandeln.
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Für die Freiheit, für das Zusammenleben und für den gesunden Menschenverstand sage ich hier: Ich bin ein Airberliner!
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PS: Und ich will klarstellen, dass ich das nicht mache, um freie Flugtickets zu bekommen!
Chin tiene un sueño
Muchos compartimos su sueño, peor él además lo ha dejado escrito en su primer libro (Bajo el signo de Fidel):
También me traje un sueño, una ilusión que hoy parece remota y difícil, pero que puede llegar a ser realidad. Espero poder volver a Cuba no dentro de demasiado tiempo, pero a una cuba muy distinta a la que conocí (…). Mi esperanza es que, cuando vuelva allí, la Isla viva en democracia (…) sin que los hombres te ofrezcan como mercancía a sus mujeres para poder comer y sin que el miedo silencie las críticas al poder.
LD también destapa la ilusión republicana
Como es domingo…
Separarse de la fe y de la ley de Dios es renegar el origen de la libertad y los derechos inalienables, divorciarse de los ciudadanos y sus derechos y atentar contra los derechos naturales del hombre.
Ya ayer, sábado, Stewie destapó la hipocresía de la ultrarreacción desde donde hoy, domingo -que no se nos olvide este importante dato- nos explica lo que entiende por liberalismo y su mandato divino: "echar fuera de aquí a los demonios que pululan en Siracursi".
Pero ni lo de Siracursi es original de este liberal que habla en plural -nosotros, nostros… parece el representante autodesignado de alguna asociación subvencionada- ni todos los demonios pulalamos por aquellas tierras. Tenga por seguro que no voy a dejar ningún comentario en una bitácora de alguien que se declará "guardián de la tierra que Dios nos ha prestado". Toda la vida pensé que esto del liberalismo tenía que ver con el derecho de propiedad y no con lo que nos prestaba Dios. Debía estar equivocado…
A diferencia de este compañero yo temo la concentración de poder y el monopolio sea de Dios, de todos los hombres, de un grupo de ellos o de uno sólo. Y si Dios no alcanza a ejercer el poder a quien temo es a sus "guardianes", autodeclarados y que tienen "potestad para el dominio".
Imagino que soy de los que "no saben leer en contexto", un "elemento republicano y laico" con una buena capaz de barniz germánico. No lo sé, pero prefiero ese barniz al de aquellos que se proclaman defensores de una ley divina que, por definición, es incontestable por parte del ser humano. Y no, mi liberalismo -de barniz germánico, será por Kant- me dice que el único soberano es el individuo.
Valcárcel, argumentos sazonados con un poco de sentido común y algo de racionalidad y menos sermones de los pastores ungidos por la ley divina. Segúro que conoces el versículo que dice aquello de que "el Sábado se hizo para el hombre y no el hombre para el Sábado". Sí, hoy es domingo, ¿y?
una posición ética
Por diversas razones hasta ahora no había leído nada de esto pero la verdad es que me ha sorprendido por su frescura, sinceridad y buen análisis en general. Es, además, una muestra de como los principios deben anteponerse a muchas cosas. Algunos deberían tomar nota.
una etapa que termina… y otra que empieza
Tranquilos, ni abandono Red Liberal ni cosas similares. Es más, seguramente Politeia cobrará nuevos bríos que últimamente tenía la blogocosa un tanto abandonada.
Todo principio tiene un final y con esto doy por cerrada una etapa en la que he aprendido muchas cosas. En lo profesional y en lo personal.
Siento dejar a algunos compañeros de los que espero no perder la pista. Pero el azar es caprichoso, la vida da muchas vueltas y los caminos suelen terminar entrecruzándose. ¡Qué me lo digan a mí!Termina un ciclo que coincide con el final y el principio de muchas cosas. Recordando la parábola del hijo pródigo, abandono las noches de perdición. Termina el empeño de vivir a la contra del mundo. Se restablece el orden -que cursi y conservador suena- y se perfilan nuevos retos y desafíos. Por supuesto los acepto, ¡a por ellos!
los límites de la decencia
A destiempo y a contrapié tiro del hilo de la movida liberal y descubro aspectos de algunos compañeros de la blogocosa que me causan cierta preocupación.
Soy poco amigo de bajar a la arena a pelearme cuerpo a cuerpo con otros liberales pero me veo en la obligación de hacerlo al leer lo escrito por Smith en su Batiburrillo. Por mi despiste congénito siento responder con retraso.
A cuenta de unos premios de esa asociación subvencionada que es la FELGTB pero que solo se representa a sí misma y a sus intereses, Smith aprovecha para verter morcillas homófobas -miren que soy poco amigo del palabro- alejadas de la ortodoxia liberal.
Dice que “por mucha repugnancia que despierten entre muchísima gente decente, han de ser respetadas si las practican en su nauseabunda intimidad”.
No me preocupa lo repugnante y lo nauseabundo que le puedan parecer ciertas prácticas sino el concepto que tiene de “decencia”. Se agradece que las respete en su intimidad y uno se pregunta qué hará Smith cuando vea a dos maricas besándose por la calle. ¿Lapidarlos? ¿Vomitar debido a las náuseas? No le aconsejo pasear por Madrid donde parece que la heterosexualidad mengua día a día.
La decencia, la virtud y el bien común han sido, son, las entelequias enemigas del liberalismo. Esgrimiendo el bien común subyugan al individuo para defender al colectivo; para defender la virtud persiguen a los viciosos y en nombre de la decencia ajustician a los indecentes.
María José Villaverde ha escrito un libro que pone al descubierto la ilusión republicana que busca erigirse en garante de la decencia y del bien común creando hombres buenos, participativos y, sobretodo, decentes. Muy decentes. Ésta es la alternativa al liberalismo y el germen de todo totalitarismo.
Me aterroriza el pensamiento totalitario que subyace bajo estas, aparentemente, hermosas e inocentes palabras. Me aterroriza porque si existe la indecencia alguien debe separar lo decente de lo indecente, y ese alguien todopoderoso -el partido, el Estado, el líder religioso, la mayoría, el dictador arbitrario…- tiene derecho a enseñarnos el buen camino, la vía a nuestra felicidad. Rousseau escribió que “quien se niegue a obedecer la voluntad general será obligado a ser libre”. Pero claro, esa es otra la libertad, la de los antiguos.
Al parecer Smith conoce los límites que separan lo decente de lo indecente. Yo, en cambio, los desconozco pero me niego a que nadie me diga lo que puedo hacer o dejar de hacer; las prácticas que son decentes y cuales indecentes.
De aquí nace mi pasión por la libertad y mi desconfianza hacia todo poder que siempre ambiciona ser Leviatán; la preferencia a la competencia antes que al monopolio; la libertad a la esclavitud. Las ideas de virtud y decencia esconden una uniformidad ideal en la que todos podemos ser buenos -o forzados a serlo- evitando toda excentricidad y toda diferencia. Una concepción del mundo en la que “solo existe una única concepción del bien, convierte al disidente en culpable”.
Y bien lo sabemos en este país de ingratos en el que la envidia hace que se le corte la cabeza a todo aquel que sobresale.
A Smith le recuerdo también las palabras de Cristo: “Que tire la primera piedra quien esté libre de pecado”. Yo no soy un ejemplo de virtud y decencia, sé que no puedo lanzar la primera piedra… ni la última ¿Puedes hacerlo tú? ¿Cuáles son los límites de la decencia?
Creo que algunas de las bajas en Red Liberal están relacionadas con todo esto. Tampoco lo entiendo. ¿Es mejor abandonar la lucha para que el discurso batiburrillo se haga mayoritario? Esperanza Aguirre -otro de los tabús de Red Liberal, ¿acaso no se pueden mostrar las preferencias por unos u otros? A unos les parecerá la nueva Agustina de Aragón y a otros una populista oportunista, ¿y?- diría que hay que dar la batalla de las ideas. Para eso estamos y para eso Daniel Rodríguez Herrera creó esta casa común de todos los liberales. ¿No?
No halagaré a Dani pues la admiración que siento por su persona y todo cuanto ha levantado, con ayuda de pocos y la marea progre en contra, me harían caer en cursilerías babosas que prefiero evitar.
No entiendo, por tanto, las posturas de algunos que se sienten incómodos en Red Liberal cuando, en el fondo, barrunto que todo se debe a las ambiciones, legítimas, de crear un agregador de bitácoras alternativo. Bien, no me parece mal, la competencia es positiva y mejora el producto así que suerte en esa nueva empresa.
Yo, de momento, prefiero quedarme al lado de los que empezaron cuando ser liberal estaba incluso peor visto que ahora. Quedarme con los que nunca me han reprochado o censurado una sola de las anotaciones que por aquí se han escrito con mayor o menor criterio y que han sido, y son, un ejemplo a seguir.
Otro día, quizás, prefiera ya no estar aquí. Pero ese día todavía no ha llegado y siempre descubro anotaciones brillantes que no siempre defienden mis posturas pero de las que puedo discrepar en total libertad.
existen
Yo jamás las había leído o escuchado pero todas y cada una de ellas existen, un ejemplo más de mi ignorancia. Para enmarcar.
las damas del 2 de mayo
…Pero no sólo hombres; también las mujeres tuvieron su cuota de honor aquel día, y de qué manera. Como Clara del Rey, servidora de una de las piezas de artillería de Monteleón. O la joven costurera Manuela Malasaña, muerta por el simple hecho de serle encontradas unas tijeras de bordar en su poder. O también, sor Eduarda, monja de clausura del convento de las Maravillas. Desde una de sus ventanas arengaba con gritos de ánimo a los combatientes del parque de artillería, y dicen que, en una de estas, exclamó: "¡Animo valientes, que Dios les mira y les espera en el cielo!". Dicen, igualmente, que al oírlo, el capitán Velarde comentó a uno de los soldados: "Por mí que espere; tampoco es cosa de ir con prisas".







