Se lo contaría aquí pero ya lo he hecho allí…
Obama se desinfla…
¿por qué luchamos? (II)
Tal vez no os acordéis pero hace un tiempo escribí un post bajo este mismo nombre. El título no es original ahora ni lo fue entonces, corresponde a uno de los capítulos de la serie “Hermanos de sangre” en el que los soldados se enfrentaban a la razón última que les había llevado hasta el corazón de Europa y nutrir la campiña francesa con sus cadáveres.
Hoy utilizo de nuevo la pregunta después de haber acudido al cine y ver dos películas que, sin quererlo y siendo muy diferentes, componen dos perspectivas que abordan una misma cuestión de forma complementaria y responden a dicha pregunta.
La primera, La Guerra de Charlie Wilson, y la segunda Cometas en el cielo. No se pierdan ni la una ni la otra. Los que luchan y los que apoyamos la Guerra contra el Terror no queremos otra cosa que ver de nuevo cometas en el cielo. Las cometas, que no son otra cosa que los sueños, anhelos y pasiones que todos tienen derecho a intentar hacer volar. Y si no lo consiguen, que sea porque no fueron capaces y no porque alguien se lo impidió.
Hoy, almorzaba viendo un reportaje en la CNN. Su título “War without End”, su intención, ridiculizar el trabajo de las tropas estadounidenses en Afganistán. Pero en las imágenes de los soldados patrullando pequeñas poblaciones para limpiarlas de talibanes y ante su constante e inesperada amenaza, se escondían motivos para la esperanza. Entre los soldados, médicos, que tras haber asegurado la zona, revisaban la salud de los afganos. Sí, algo aprendieron de Charlie Wilson. Hay esperanza y por eso luchamos.
En Irak, Muqtada Al Sdr pide tregua y renuncia de nuevo a la lucha armada que pretendía defender al gobierno constitucional de Maliki. Hay esperanza y por eso luchamos.
New Hampshire…
Hillary Clinton dará la batallá hasta el final y McCain será presentado a partir de ahora como "futuro presidente de los Estados Unidos de América". Algo barrunté yo hace algunas semanas. Y es que Nueva Hampshire suele hacer presidente… O no.
“supermartes”
Ya está aquí, ya ha llegado. La gran cita en la que finalmente seguramente no se decidirá nada –la pugna entre Obama y Clinton es fascinante- es esta noche. Escribiría algo por aquí pero me remitiré a El Imparcial donde tendrán un seguimiento más que aceptable y con más medios. Por algo un amigo ha comentado que para mí esto será el “supermiércoles”.
Como no veo claro el resultado no me arriesgaré a dar ganadores, pero sí favoritos. McCain contó con mis simpatías en las primarias de 2000 y en las actuales. Barack Obama me parece una figura fascinante, y peor que Hillary seguro que no lo hará. Sé que quiere subir los impuestos, aumentar el gasto público, cambiar la política exterior… pero me encantaría ver como se desenvuelve en la presidencia. Debilidades humanas.
el sueño y la tragedia
Para aquellos que quieran encontrar algo de luz y poner orden en el torbellino de informaciones sobre el conflicto de Palestina, recomiendo este libro.
las mentiras de Chávez
Hasta Hugo Chávez dijo en su momento que Cuba era una dictadura…
sobre las democracias y las “democracias”
Despúes de que un golpista nos intente dar lecciones de democracia y un presidente del gobierno califique a los representantes cubanos de democráticos conviene poner en claro lo que entendemos por democracia.
y el Rey cumplió con su función
el poder ilimitado del emperador
Lincoln revalidó su cargo en unas elecciones celebradas en plena contienda civil, Nixon tuvo que dimitir y a Bush le han revocado un veto. ¿Incomprensible? Sí, si admitimos la visión antiamericana que caricaturiza a la joven pero vigorosa democracia como un Imperio que comete atrocidades mirándola con el mismo rasero que se mide a Cuba, China, Venezuela o Irán. La realidad es bien distinta: allí los controles funcionan, la Constitución se cumple y los gobiernos son responsables ante los ciudadanos. Se equivocarán y cometerán errores, pero el sistema los corregirá y controlará. Esa es la pequeña gran diferencia.
Contra Al Gore
Lo prometido es deuda, aquí tenéis mis reflexiones tras ver el documental que ha dado a la humanidad el multipremiado Al Gore.
chavismo en Somsoaguas
De la misma forma que Mahmud Ahmadineyad ofreció una conferencia en la Universidad de Columbia ayer, en la Facultad de CC. Políticas y Sociología de la Universidad Complutense de Madrid, un ministro del gobierno venezolano hizo lo propio. Su nombre, Jesse Chacón y su cargo, suficientemente revelador para situarlo sin necesidad de añadir mucho más: ministro del Poder Popular para las Telecomunicaciones y la informática.
El Poder Popular entendido como el poder de uno solo: Hugo Chávez, quien también visitó nuestra ejemplar facultad hace unos años entre aplausos, vítores y otras loas dignas de los dictadores más abominables que han pisoteado los derechos de los hombres.
El ministro se encuentra en plena gira europea tras presentar en Ginebra el nuevo satélite Simón Bolívar que entrará en funcionamiento el próximo 2008. Junto a Uruguay, pondrán en órbita un satélite que cubrirá el continente americano y el Caribe. Todo como “única vía para la suprema felicidad social”. Lo que en términos prácticos significa que será un instrumento de control y adiestramiento para educar y controlar a los ciudadanos-súbditos que se alejen de esa suprema felicidad que marcará el régimen. Un régimen dictatorial que ya no tiene garantías constituciones sino que su único control es la supuesta voluntad popular. Sin medios de comunicación libres, sin capacidad para controlar ese poder supremo no hay garantías para que se respete la libertad interior sobre la que escribía en un post anterior.
En la conferencia algunos venezolanos preguntaron oponiéndose a la dictadura de Chávez. Fueron ridiculizados y ninguneados por quienes estaban en posesión de la palabra -sobre la tarima y con micro, protegidas por los gorilas del ejército venezolano que tomaban notas sin parar de aquellas intervenciones poco “convenientes”-.Supongo que utilizarán el satélite para algo parecido pero a nivel espacial. También hubo algún socialista honrado que se preguntó en voz alta sobre que clase de democracia podría estar capitaneada por un golpista como Chávez. Pero el profesor de su propia facultad llamado Carlos Fernández Liria se encargó de justificar al golpista y desacreditar la democracia española. Por supuesto el amigo socialista intentó replicar, por supuesto se lo impidieron. El resto de intervenciones fueron de algunos chavistas y comunistas que utilizaron retóricas totalitarias que obtuvieron el aplauso de muchos de los presentes mientras algunos –pocos- salían del lugar con la cabeza baja y avergonzados de lo que allí ocurría. Todo bajo el auspicio de Jorge Verstrynge, Carolina Bescansa y la bendición de Francisco Aldecoa. Esa es la diferencia con la Universidad de Columbia donde el rector criticó a Ahmadineyad, ¡qué envidia!
Y todo en la Facultad donde supuestamente mejor se entiende la Ciencia Política y sobre uno de los países con mayores riquezas naturales. Pobres españoles, pobres venezolanos y pobres americanos.
y ahora, Puerto Rico
Como adelanté hoy se publica en el DdA.com un artículo que repasa un poco la historia de las peculiaridades que unen políticamente a Puerto Rico con los Estados Unidos y su inmente futuro que se decidirá proximamente si el proyecto 900 avanza con normalidad por su camino.
No obstante y por completar un poco el artículo cabe decir que si los EE.UU. decidieran de forma unilateral y sin previa consulta a los puertorriqueños el cambio del estatus políticos de la isla (ya sea declarando su independencia total de la federación o decidiendo su estadidad) podrían hacerlo de acuerdo a las leyes que lo unen.
Por cierto, el mérito de este artículo no se me puede atribuir pues el contenido es el fruto de muchas conversaciones con quien sí conoce de primera mano aquel país. Yo me he limitado a intentarlo poner en orden y darlo a conocer en forma de palabra escrita, cualquier demérito por la mala exposición y defectuosa escritura sí es cosa mia.
Washington D.C. en DdA
Para aquellos que tengan cierta curiosidad por conocer la articulación institucional que se encuentra tras el distrito federal de Washington, he rescatado para el DdA.com aquello que escribí hace un tiempo sobre Washington D.C. (por cierto, también rehice unas palabras que tenía escritas con motivo del día de la Hispanidad). Próximamente publicaré otros artículos sobre otras peculiaridades de los USA poco conocidas a este lado del Atlántico donde normalmente se tiene la idea de que aquello es una República federal unitaria simple y simplista.
de la pena de muerte
Tenía pendiente escribir sobre la pena de muerte y las razones por las que estoy en contra. Para ello nada mejor que aprovechar el regreso de mi columna a Diariodeamerica.com como antiguamente podía encontrase en el USADigital.com (¿se acuerdan?).
en el recuerdo
sonrisas presidenciales
Desde que vi un documental titulado Nixon o la arrogancia del poder, la figura del que fue trigésimo séptimo presidente de los EE.UU. siempre me ha cautivado. La película de Oliver Stone no hizo más que acrecentar mi interés por su figura y una atracción hacia su personalidad -compleja y torturada, al menos en mi imaginario- que llega hasta estos días.
En particular, y políticamente irrelevante, al recordar a Nixon no sólo llegan hasta mi memoria las cintas sobre el Watergate sino que las acompaña su sonrisa. Una sonrisa cautivadora e inquietante que me fascina. Y ahora que el próximo año hay elecciones presidenciales en los EE.UU. resulta que descubro en unos de los candidatos republicanos esa misma sonrisa. O a mí me lo parece.
Doblemente inquietante.
cuatro años después, razones para una guerra
Aznar es un asesino, promotor de una guerra y causa motivante del mayor ataque terrorista en suelo español. Este es el razonamiento de algunos que ahora piden que se juzgue al ex presidente ante el Tribunal Penal Internacional.
Sin entrar en la legitimidad, observancia, utilidad y realización del Derecho Internacional quisiera, una vez más, explicar mi posición ante la Guerra de Irak. Y es que cuatro años después de que se iniciase la acción bélica que destronó (juicio y ahorcamiento incluidos) a uno de los dictadores más crueles y arbitrarios que ha sufrido nuestro planeta todavía hay quienes permanecen en el discurso buenista del pacifismo demagógico. La práctica de poner la otra mejilla puede resultar positiva de forma individual para llegar a la santidad por el camino del sacrificio pero como política de Estado llevaría inevitablemente al suicidio de la sociedad entera. Tampoco quiero entrar a juzgar a quienes se manifiestan contra una guerra pero callan como p… ratas ante el resto. Porque como todo el mundo sabe si la izquierda envía nuestras tropas a combatir allende los mares todo está justificado y resulta legítimo. Si lo hace la derecha se debe a su inclinación natural hacia el belicismo y la sumisión al Imperio. Yo añadiría al Imperio de la ley y la democracia y con soldados profesionales.
Recordando aquellos días previos a los primeros bombardeos de Bagdad, el clima social y político se encontraba enrarecido y crispado. En los periódicos, noticiarios, tertulias, conversaciones y en la calle el ambiente era contrario a la guerra y favorable a la paz. Pocos éramos quienes defendíamos abiertamente la necesidad de una intervención armada frente al desafío que había lanzado Saddam Hussein expulsando a los observadores de la ONU que controlaban las condiciones del armisticio que puso fin a la primera Guerra del Golfo. Quedarse de brazos cruzados ante aquel desafío hubiese envalentonado al dictador y a sus imitadores a lo largo del globo induciendo a un aprovisionamiento de armas de destrucción masiva y un incremento en la financiación de grupos terroristas como Al Qaeda. La acción bélica estaba más que justificada y no era algo nuevo sino una continuación de la primera guerra del Golfo que inició Bush I apoyado por Felipe González (también conocido como Mister X, “no hay pruebas ni las habrá”). Con todo y a pesar del coste electoral, el gobierno Aznar apoyó políticamente la necesidad de romper el desafío de Saddam. De aquellos días queda la imagen del trío de las Azores (que realmente fueron cuatro) y que durante un tiempo adornó mi carpeta universitaria. España, que desde la Guerra de Independencia había permanecido en el rincón de la Historia para salir sólo a apoyar las peores causas, era un referente y motivo de orgullo en defensa de la libertad y la legalidad.
Y de aquella imagen del trío de las Azores aquellas manifestaciones. Manifestaciones multitudinarias y que expresaban el rechazo de una sociedad acostumbrada al bienestar, poco acostumbrada al sacrificio (el espíritu de Ermua se olvidó tan rápido) y que, lógicamente y gracias a Dios, rechaza de plano la resolución de conflictos mediante la violencia. El problema es que a veces, y frente a estados totalitarios es la única opción. Quien esto escribe no sólo participó en una de aquellas manifestaciones sino que formó parte de quienes la organizaron. Sucedió en Mallorca y mi imagen portando la pancarta abrió las noticias vespertinas de Telecinco (aquella Telecinco del “no a la guerra” y que dio la campanada con el chapapote). Una manifestación diferente a las otras pues su único lema fue “Pregam per la pau” (oramos por la paz) y las pancartas cirios y velas encendidas. No hubo insultos, amenazas, desperfectos en el mobiliario urbano o banderas inconstitucionales. Hubo mucha gente que, de buena fe, anhela un mundo en paz y libertad. Entre los que se manifestaron no faltaron gentes del PP, incluyendo cargos electos, por lo que no extrañan las declaraciones de Rosa Estarás. Pero aquella manifestación manipulada a posteriori o por los mismos organizadores se utilizó como un ariete contra el gobierno de Aznar.
No escribo sobre mis vivencias con la intención de expiar mis pecados sino para intentar explicarme ante aquellos que no comprenden mi posición y rápidamente acuden a la descalificación personal. Nunca me he alimentado de la sangre de los niños iraquíes y lejos de importarme un comino sus vidas puedo asegurarles que yo también actúo de acuerdo a las mejores intenciones y en pro de la paz. Y la libertad, cosas que no todos pueden escribir. Es bueno incidir en esto pues puedo imaginar el horror de la guerra y el desgarro de la muerte de los seres queridos. Imaginarlo, pues al no haberlo vivido escribir otra cosa supondría una burla macabra para aquellos que sí lo sufren. Si hay algo que siempre he tenido en cuenta, y ha sido objeto de reflexión día y noche, es el horror de la Guerra que yo apoyaba, y apoyo, junto al sacrificio que conlleva. Un sacrificio que, a pesar de ser desgraciado, no deja de ser necesario. Uno va a la guerra no porque quiere sino porque no le queda otra opción. Y en muchas ocasiones no emprender acciones bélicas ante las amenazas previsibles ha supuesto una mayor destrucción y un número de muertos mucho mayor. Pienso en la segunda Guerra Mundial y los avisos de Churchill no secundados por los pacifistas de su tiempo. Y como él anunció, al final hubo guerra y deshonor. Una guerra de dimensiones colosales que unida al holocausto sufrido por los judíos suponen uno de los mayores fracasos colectivos de nuestra historia. Intervenir antes seguramente hubiese parado los pies a Hítler; de la misma forma que parar a Saddam Hussein ha evitado un mayor horror. Puestos a desnudarme ante quienes tienen paciencia para leer estos posts y llegar hasta aquí añadiré que en no pocas ocasiones pensé si era mejor no intervenir de forma “preventiva” y esperar a que el conflicto estallase a una escala ineludible por todos. Pero eso no hubiese sido moralmente aceptable para mi y entonces sí tendría problemas de conciencia. Por desgracia la contundencia en la lucha contra el Terror no es suficiente (las cesiones a Corea e Iran son demasiadas y continuadas, por ejemplo) y es posible que el conflicto mundial que se avecina no se evite sino que se retrase. Las rendiciones preventivas destruyen nuestro Estado de Derecho y fortalecen a sus enemigos.
Ignoro si por la mente de Aznar y otros dirigentes deambulan reflexiones y razones similares a estas pero sus decisiones coinciden con mis conclusiones. Por eso, si Aznar es juzgado yo también debería ser juzgado. Como Sócrates, dispuesto a beberme la cicuta.
cuanto antes, mejor
Mi padre siempre me ha dicho que los malos tragos “cuanto antes, mejor”. Acabo de recibir una última hora de la CNN informando de la inminente ejecución de Saddam Hussein que se hará efectiva antes de las 6.00 a.m. (hora local).
Mañana no lloraré y ahora no escribiré ningún comentario más, podría ser interpretado malévolamente en mi contra.
y otro menos

Que Dios lo acoja con la misma alegría con la que se lo enviamos.
sobre el islamofascismo
A raíz del discurso de Aznar cuando era investido profesor honorario en una Universidad limeña hace unos días aprovecho para escribir sobre la conveniencia o no de llamar islamofascismo a la ideología que se esconde tras los atentados del 11S, entre otros, y algunas teocracias islámicas.
Es un pequeño aperitivo para un artículo que estoy preparando sobre el integrismo islámico gracias a algunas de las lecturas veraniegas. Mira que pudiendo leer novelas…









