Descubre Eberhard en su blog la existencia de dos tesis, la oficial y la oficiosa, sobre la gripe A.
Recuerda Eberhard que la postura de las instituciones se parece demasiado a las discusiones recreadas por Spielberg en aquella mítica isla de Amity que vio peligrar su temporada turística por aquel tiburón de apetito insaciable y entrañas de hojalata.
Apunta Eberhard que si la crisis económica no resultara suficiente estropicio para el crecimiento de las islas ahora la primera muerte por gripe en Mallorca emerge tan amenazante como una aleta de tiburón en Amity.
Se lamenta Eberhard de que las instituciones han impuesto “la ley del silencio”; se aferran a la “tesis oficial” y prefieren la inacción a la alarma. O lo que es lo mismo, la simple prevención e información.
Entonces uno se pregunta, ¿si tan claro lo ve Eberhard por qué su partido participa en las instituciones de la Isla de Amity -léase Baleares- de forma irresponsable? ¿Quién gobierna, Eberhard? Seguramente ni lo sabe, pues estará muy ocupado recogiendo firmas para demostrar que el origen de todos los males -virus porcino incluido- se encuentra en la persona de Jaume Matas.
Yo, por mi parte, cierro por vacaciones y si para algo me requieren pueden buscarme en la redescubierta isla de Amity tomando el sol, que es lo que aconseja la web que enlaza Eberhard para “frenar la gripe”. Literal: ¿Qué mata al virus? El sol, permanecer más de 5 días en el medio ambiente, el jabón, los antivirales, gel de alcohol.






