Irán ha puesto en órbita un satélite, ésta es la secuencia de su lanzamiento:
A partir de ahora una nueva luz podrá verse en el firmamento. Ahmadinejad ha dicho que servirá para “extender el monteísmo, la justicia y la paz en el mundo”. La amenaza ya está sobre nuestras cabezas y este nuevo destello en la oscuridad nos lo recordará cada noche.
Actualización: Acabo de darme cuenta de que en El Mundo han obviado -por aquello de facilitar la Alianza de Civilizaciones- la mención al monoteísmo.
A esa conclusión han llegado los académicos que prefirieron dárselo a 4 meses, 3 semanas, 2 días. ¿Para qué iban a ayudar a promocionar una película como Batman dijo Carmen Machi? Eso sí, el Goya para Benicio del Toro por interpretar al Ché que no falte, y ni una palabra de los asesinatos que cometió o las dobleces de su carácter. Este punto cobra una relevancia mayor si se tiene en cuenta que, ese mismo día, miles de madrileños acudieron a la Puerta del Sol para concentrarse contra la tiranía castrista que oprime a los cubanos desde hace 50 años. Mientras a las 12 de la mañana y bajo una intensa nevada miles de personas abandonaban el calor de su casa y la emoción de la final Nadal-Federer, los actores y actrices (los del No a la Guerra, los del cordón sanitario, los que nos llamaron hijos de puta, los del diálogo con ETA) preparaban vestidos, trajes y diademas que cuestan el salario de una becaria.
Los artistas españoles son así, comprometidos con las guerras ilegales, ilegitimas e injustas pero permisivos con las restantes. Y si no gobierna el PP, calladitos como putas animando a la gente a ver su cine subvencionado de salas vacías y premios inmerecidos. No faltaron referencias de soslayo a la superación para sobrevivir la crisis (el mensaje gubernamental) o el espaldarazo a la lucha contra el franquismo, 30 años después. Al parecer el tiempo sana el apasionamiento por las tiranías y décadas después de que los hermanos Castro mueran, empezarán a salir las películas críticas y las denuncias. Soñar es gratis.
Pero si tengo que elegir, me quedo con un grito de libertad que sintetiza la gala, el síntoma de la enfermedad moral que atraviesa España: ¡qué viva Puerto Rico libre!