Mañana, a partir de las 12 estaré en la Puerta del Sol para solidarizarme con los cubanos que han tenido que exiliarse en el exterior o en su interior para encontrar la libertad que les niega un régimen dictatorial que ya dura demasiado tiempo, medio siglo.
¿Argumentos? Comparen la pobreza espiritual y material de la Cuba revolucionaria y la prosperidad de otra isla caribeña, Puerto Rico. ¿La diferencia? El respeto a la propiedad privada y poco más.
Rajoy, traje azul y corbata naranja, se mueve a golpe de encuesta y a empujones de sus asesores (¿dónde está Carmen? Que se le pregunten a Víctor Gago). Estos días se ha organizado en Facebook y en toda red social conocida una quedada de peperos virtuales que, al parecer, ha sido lo que cabía esperarse: una quedada de militantes con conexión a Internet. Así lo cuenta Anghara y así habrá transcurrido.
Tras la victoria de Obama, los de Génova 13 creen que la movilización por Internet les llevará en volandas hasta la Moncloa pero la realidad es que no importa el canal sino la mercancía que se vende. Cosa diferente es que la red de redes aporte una capacidad viral para transmitir los mensajes. Hay una escena en Nixon (dirigida por el servil Oliver Stone) donde el presidente le dice al retrato apesumbrado de Kennedy que fue querido porque los americanos veían en Kennedy lo que querían ser mientras que en Nixon simplemente veían lo que eran. Con Rajoy, ni eso.
Rajoy y el Partido Popular no son la alternativa a nada, prometen y ofrecen al votante más de lo mismo, pero mejor. ¿Por qué deberíamos fiarnos de ellos? Pueden organizar quedadas multitudinarias, añadir pirotécnia a sus mítines y renovar todas las listas pero nunca ganarán unas elecciones. Nunca las ganarán porque, del primer al último español pasando por el propio Mariano saben que la famosa niña que espera una España mejor fue impostada. Tan impostada como el perfil en Facebook de Rajoy y muchos otros políticos.
Eso es lo que opina Rosa Estarás, actual jefa de la desbandada popular en Baleares. En su liderazgo no hay ningún síntoma de renovación y las encuestas auguran el final de la hegemonía popular en el archipiélago. Añade que han pasado página. Veámos su currículo y su histórico distanciamiento del aparato del partido y del anterior líder, Jaime Matas:
· 1991 - 1993: directora general de Relaciones Institucionales del Gobierno Balear.
· 1991 - 1999: teniente de alcalde de Urbanismo y Cultura en el Ayuntamiento de Valldemossa.
Consejera adjunta a la Presidencia del Gobierno en abril de 1993, y dos meses después, vicepresidenta y portavoz del Govern Balear, cargos que ejerce hasta 1995, año en el que es elegida diputada en las elecciones autonómicas.
· 1995 - 2000: diputada del Parlamento de las Islas Baleares y consejera del Consell Insular de Mallorca.
· 2000 - 2003: diputada del Congreso de los diputados y portavoz adjunta del Grupo Popular.
· 2003 - 2007: vicepresidenta y consejera de Relaciones Institucionales del Gobierno Balear con la presidencia de Jaume Matas.
· Desde 2007: jefa de la oposición en el Parlamento Balear.
Es una guerra, y en las guerras mueren personas. A nadie le gustan las guerras, excepto a los locos, pero hay momentos en los que es necesario recurrir a ellas. Este es el caso de Israel, un país libre y próspero rodeado por enemigos que pretenden su desaparición y el exterminio de los judíos. Los argumentos emocionales que lamentan la muerte de niños palestinos y acusan a Israel de cometer un genocidio son, sencillamente, falaces y obvian el curso de los acontecimientos históricos y la raíz del mal. El peor enemigo de los niños palestinos no son los israelíes sino sus propios padres, quienes, en lugar de protegerlos o evacuarlos los utilizan como escudos humanos y los adoctrinan en el odio cuando no los entrenan desde la infancia para matar infieles al Islam. Ahí se esconde la diferencia moral entre un bando y otro; si quieren, entre el bien y el mal.
Losprimeros interesados en lograr la paz son los propios ciudadanos y gobernantes israelíes. Desde la creación del estado moderno de Israel, avalado por la ONU y sobre el solar en ruinas de las colonias británicas, su población no ha hecho más que defenderse para protegerse de las múltiples amenazas que se cernían sobre ellos. Todas las guerras en las que se han visto envueltos han sido de carácter defensivo y, en la victoria, sus gobernantes se han mostrado siempre generosos devolviendo territorios y retomando procesos de paz que los palestinos siempre han echado por tierra.
En 2005, Ariel Sharon, ordenó la evacuación de Gaza y el desalojo de las colonias judías, haciendo uso de la fuerza en los casos que fuera necesario.A partir de aquel momento, la seguridad interior y el mantenimiento del orden ya no estaba tutelado por Israel y quedaba en manos de los propios Palestinos.
El caos sucedió a la retirada unilateral y no tardó en desencadenarse una guerra civil entre palestinos. El grupo terrorista Hamas se hizo con el poder después de una victoria electoral en 2006 y, desde entonces, el poder del Autoridad Nacional Palestina no ha sido efectivo en la franja de Gaza y todo aquél que no se doblegaba a los principios integristas de Hamas era ajusticiado.
Israel no está en guerra con Palestina sino con Hamas, el régimen que gobierna en la franja de Gaza y, por eso, ni la ANP ni desde Cisjordania se han escuchado quejas de las acciones que ha emprendido Tsahal. Desde los medios de comunicación españoles se escuchan afirmaciones falsas como que Israel ha conseguido asesinar al ministro del interior palestino, refiriéndose al ministro de Hamas. Un error que equivoca a los espectadores que son bombardeados mediáticamente con el sufrimiento del pueblo palestino. Nada se dice de los misiles que caen sobre Israel ni de la amenaza de los suicidas, hoy menor gracias a la efectividad de la tan criticada valla de seguridad.
Israel tiene derecho a defenderse, y sus ciudadanos a vivir en paz. Mientras sus vecinos busquen su extermino sólo una posición de alerta permanente les podrá venir de la destrucción. Por eso, mañana domingo estaré a las 12.30 horas en la concentración "En defensa de Israel, contra la mentira y contra el terrorismo".
Y además, opino que no se puede votar al PP mientras persiga la libertad de expresión.
El gobierno ha decidido que los preservativos son caros y por eso la gente no los utiliza. De costar unos 6 euros la caja de 5 pasarán a costar 1 euro. Los jóvenes no podían permitirse ese euro por condón pero sí 10 para entrar en una discoteca o 12 en una copa. Por poner algunos ejemplos de gastos semanales a los que algunos no están dispuestos a renunciar.
La cuestión es subvencionar, aumentar la depedencia del Estado y aborregar al personal. Eso sí, los de poliuretano seguirán saliendo caros.
Y además, opino que no se puede votar al PP mientras persiga la libertad de expresión.
Era tarde y llegaba a casa después de un día inolvidable desde que subí la persiana, cuando una una valla publicitaria que no había visto antes me llamó la atención:
Se trata de campaña de Acción contra el hambre intentando convencer al mismísmo Al Gore para que dirija una película contra la desnutrición infantil. La estampa era curiosa, todavía caían copos de nieve y el nombre de Al Gore se erigía sobre un campo nevado como ironía de su visión apocalíptica e irreal sobre el calentamiento del planeta.
Por el bien de los niños que mueren de hambre, esperemos que Al Gore no dirija ninguna película para ayudarles y que le haga todavía más rico.
¿Quieren terminar con la pobreza y el subdesarrollo? Los gobiernos, ONG’s y demás lo tienen fácil, no es necesario invertir cantidades ingentes de dinero arrebatado a los contribuyentes; con ampliar las fronteras de la libertad sería suficiente. Feliz año y libre mercado para todos.
Y además, opino que no se puede votar al PP mientras persiga la libertad de expresión.
Pocas cosas me gustan más durante mis vacaciones mallorquinas que pasear por el centro de Palma. Todo sigue igual y pocas cosas cambian, tiene poco que ver con lo que estoy últimamente acostumbrado. Y entre esas costumbres curiosas se encuentra la de la celebración del 31 de diciembre que conmemora la entrada de Jaime I en la entonces conocida como Madina Mayurqa.
Nunca he terminado de comprender como los independentistas y progresistas conmemoran con tanto esmero la invasión de la isla por un rey aragonés que pasó a cuchillo a todo hijo de Mahoma que se encontrón en la isla.
La cuestión es que este año no tenía planeado asistir a la tradicional ofrenda floral –por si los huevos podridos me alcanzaban- pero no pude evitar tropezarme con una manifestación folklórica reivindicativa de unos mallorquines que se hacen llamar independentistas pero que en realidad son individuos serviles cuyo objetivo es cambiar de amo, de Madrid a Barcelona. Así de triste es la idiosincrasia balear.
Y como regalo de reyes, ligeramente atrasado, enlazo al Facebook -Luis del Pino ha creado escuela- donde pueden encontrar un pequeño pero curioso reportaje fotográfico que hice gracias a mi cámara ladrillo que suelo llevar encima. Por suerte esta gente son una minoría y la mayor parte de mallorquines viven sus vidas de forma tranquila y apacible preocupándose de sus propios asuntos; sin quemar banderas y hablando con naturalidad e indistintamente el catalán y el castellano. El problema radica en que los que llevan las pancartas les gobiernan y deciden los planes de estudios de sus hijos.
(Esta fotografía no es de la manifa pero retrata suficientemente el exotismo –por no decir otra cosa- de nuestros líderes locales de ERC)
Y además, opino que no se puede votar al PP mientras persiga la libertad de expresión.
Es triste inaugurar el año con una entrada como esta. Despúes de unos días desconectado de periódicos y noticiarios, la realidad me golpea sin que todavía termine de creerlo. Ha tenido que ser en Navidad y contra un buen hombre. Ya se advirtió cuando el endeudado Gallardón se querelló contra Federico Jiménez Losantos. Ahora han ido a por el bueno de Víctor Gago, ¿quién será el siguiente?
Primero fueron a por los judíos, y yo no hablé porque no era judío. Después fueron a por los comunistas, y yo no hablé porque no era comunista. Después fueron a por los católicos, y yo no hablé porque era protestante. Después fueron a por mí, y para entonces ya no quedaba nadie que hablara por mí.