13 October, 2008
En no pocas ocasiones uno podía pensar que la dedicatoria de Hayek “a los socialistas de todos los partidos” podía ser exagerada pero la realidad supera a la ficción y de la noche a la mañana los líderes de todo Occidente se han dejado llevar por el viento del socialismo iniciando un nuevo camino de servidumbre que encadenará a esta generación y a las que le seguirán.
Nunca pensé que tantos, desde contextos tan diferentes, pudieran tomar decisiones tan equivocadas. El sistema financiero mundial intervenido hasta la médula y mediatizado por los bancos centrales que se han dedicado a corromper el valor de las monedas, no ha resistido las malas decisiones invisibles en este mercado opaco controlado por los estados.
Las medidas emprendidas por presidentes, primeros ministros, organismos internacionales y demás intentos de intervención planificada agravarán la crisis sumiéndonos en una deuda que nadie podrá pagar. Suponen, además, una concentración de poder en manos del Ejecutivo que aduce una situación de crisis para tomar poderes especiales que corresponderían al Legislativo escapando así de la supervisión y control de los individuos.
No pretendo escribir sobre lo que otros ya han explicando de forma precisa y cuyos estudios sólo pueden servir como inspiración para aquellos que carecemos de conocimientos económicos más allá del sentido común y unas pocas lecturas. Lo que no puedo es guardar mi sorpresa ante el desarme intelectual de un Occidente rendido en lo moral al multiculturalismo y en lo económico al socialismo. Es por ello que observo aterrado como las malas decisiones pasadas son corregidas con otras peores que nos llevarán a un desastre de consecuencias inimaginables. Ni siquiera los Estados Unidos, el sueño europeo de libertad hecho realidad, parecen tomar el camino del saneamiento de la economía que es el de la libertad. Por ignorancia o ineptitud, gane quien gane el próximo 4 de noviembre, no será capaz de dar ejemplo al mundo.
La alternativa a la crisis no será, como muchos desaríamos, más libertad sino más socialismo. Nuestras esperanza recaen, ahora más que nunca, en la capacidad individual para afrontar los desafíos.
12 October, 2008
A las dos horas después de medianoche pareció la tierra, de la cual estarían dos leguas. Amainaron todas las velas y quedaron con el treo, que es la vela grande, sin bonetas y pusiéronse a la corda temporizando hasta el día viernes, que llegaron a una isleta de los Lucayos, que se llama en lengua de indios Guanahaní. Luego vieron gente desnuda y el almirante salió a tierra con la barca armada y Martín Alonso Pinzón y Vicente Anes, su hermano, que era capitán de la Niña. Sacó el almirante la vandera real y los capitanes con dos vanderas de la Cruz Verde, que llevaba el almirante en todos los navíos por seña, con una F y una Y, encima de cada letra de su corona, una de un cabo de la cruz y otra del otro. Puestos en tierra vieron árboles muy verdes y aguas muchas y frutas de diversas maneras. El almirante llamó a los dos capitanes y a los demás que saltaron en tierra, y a Rodrigo de Escobedo, escrivano de toda el armada, y a Rodrigo Sánchez de Segovia, y dixo que le diesen por fe y testimonio como él por ante todos tomava, domo de hecho tomó, posesión de la dicha isla por el rey y por la reina sus señores, haziendo las protestaciones que se requerían, como más largo se contienen en los testimonios que allí se hizieron por escrito. Luego se ayuntó allí mucha gente de la isla.
Así cuenta en sus diarios la afortunada equivocación que le llevó a descubrir el Nuevo Mundo. Pasen un feliz día.
11 October, 2008
La cuestión no es si los desfiles son un coñazo o no -uno que los ha visto televisados, a ras de suelo y desde una azotea de Recoletos se reserva su opinión- sino la ineptitud política del actual líder del Partido Popular. Con un partido a la deriva en su búsqueda del centro Mariano Rajoy ha demostrado que es incapaz de poner orden en casa (el caso de UPN resulta ejemplar por reciente), aglutinar a la derecha (lo de María San Gil no tiene nombre) o erigirse como alternativa y oposición al Gobierno. Más bien, Rajoy ha demostrado ser excelente oponiéndose a sí mismo y a quienes le votan.
En la víspera de la fiesta nacional, Rajoy, líder natural de su casa, piensa y dice en privado lo que no se atreve a decir en público. Pero los traviesos micrófonos se la han jugado como ya le ocurrió a Zapatero con sus lecciones de economía -que nunca recibió o que jamás aprovechó- y la tensión necesaria para ganar las elecciones -adiós al talante. Ahora, resulta que el desfile de nuestros ejércitos son un coñazo para quien aspira a ser el presidente del Gobierno. Benditos micrófonos.
Si este plan de domingo no apasiona a Rajoy mejor sería que dejara su escaño y cediera el paso a quienes sí se apasionan. De lo contrario, sus declaraciones no dejan de ser bazas para los socialistas que utilizarán para perpetuarse en el poder y denigrar a los sufridos afiliados. Y es que por si no fuera suficiente luchar contra el paradigma dominante y la superioridad mediática de la progresía Rajoy se comporta últimamente como el mejor agente de ZP.
Hace unas semanas Mariano nos descubrió aquello que ya sabíamos pero que nadie se había atrevido a decir reduciendo a los jueces en meros ejecutores de su única voluntad. ¿Qué otras incorrecciones habrán escondido los micrófonos bien apagados y las cámaras desenfocadas? En estos deslices se descubre la verdadera talla de los personajes, los pensamientos limpios que no se impostan para recitar desde un atril ante un público entregado.
No sé a que espera pero su única salida parece ser la dimisión. Las europeas podrían otorgarle el retiro apasionado que busca: muchos euros y tiempo libre para fumar sus puros mientras disfruta de alguna vuelta ciclista. Las cosas de casa podrían quedar en manos de Gallardón, líder natural de lo que sea y apasionado por el poder (amén de otros placeres). Y es que puestos a suceder a Zapatero en un régimen partitocrático perfecto, la mejor solución sigue siendo el alcalde que ha endeudado Madrid hasta límites insospechados. Si el PP se deja, claro.
10 October, 2008
A los pies de la catedral de Palma se levantaba una cruz que ahora yace en algún almacen municipal. A los socialistas les molestaba el monumento por ser una cruz y por aquello de recordar a los muertos de una Guerra Civil que se resisten a olvidar. No tardarán en cargarse el monolito del parque de Sa faxina.

Cuando vuelva a Mallorca extrañaré esa cruz que coronaba uno de mis rincones preferidos de toda la ciudad. Sobre las escaleras de d’Alt Murada encontraré un vacio que sólo llenaré con el recuerdo y muchas fotografías. A recordar es a lo que invitan ese tipo de monumentos, eliminar los símbolos de una contienda que desgarró España en dos es un error. Un error intencionado por parte de aquellos que quieren reescribir la historia e inventar un pasado eliminando estatuas y otros monumentos de un bando mientras dedican calles y parques a quienes lideraron la represión. Represión llevada a cabo antes por anarquistas, comunistas y socialistas que por los republicanos. La República apenas existió. Y si nos descuidamos y fomentamos la desmemoria apenas tendremos pasado pues habremos dejado que otros nos lo escriban.
1 October, 2008
Sé que los presidentes de las repúblicas terminan saliendo más caros pero, aún así, tienen que rendir cuentas por lo que hacen y dejan de hacer. El Rey no, irresponsable él, se dedica a ser el primer embajador de todos los españoles y sólo abandona su eterno discurso de Navidad en momentos de lúcida embriagadez que no tarda en corregir olvidando todo compromiso ético con la libertad.
Cuando gobernó Felipe sometiendo a los españoles a un diario sobresalto de corruptelas y crímenes de Estado, el Rey callaba y sonreía a cambio de generosos y poco controlados aumentos en la asignación presupuestaria para la Casa Real. Ponía la mano y callaba mientras los españolitos hacían cola en el Inem. Dice la canción que todo pasa menos mi amor por tí, y ese parece ser el idilio en el que ha caído Su Majestad. Y al único al que verdaderamente es fiel pase lo que pase y gobierne quien gobierne. Poderoso caballero es don dinero y mientras todos nos tenemos que apretar el cinturón el Rey pone la mano y sonríe.