Por el contrario, la presidenta del PP de Madrid apuesta con claridad por medidas liberalizadoras como las que ella misma está aplicando al frente del Gobierno regional.
O Espe o cualquiera, pero en esa dirección debería construirse una candidatura alternativa a Rajoy si el Partido Popular quiere ganar unas elecciones y no deshacerse del apoyo de los liberales.










Estoy de acuerdo, el crédito del PP se está agotando entre el sector liberal, y parece que también en el conservador. No sé si Rajoy pretende ganar unas elecciones (o incluso un congreso) sin el apoyo de los dos principales sectores de su partido. Ya hace tiempo que el PP simplemente asume los planteamientos de PSOE en cuanto a el modelo socialdemócrata de la izquierda europea, intentando moderar los planteamientos radicales de Zapatero. Las medidas de recorte en el gasto público parecen ya cosa del pasado. Si a eso le sumamos los mensajes que se van viendo en el nuevo equipo del PP, que dejan entrever un mayor protagonismo de las ideas de Feijóo de cesión ante la imposición lingüística y política de los nacionalistas (recordemos que este hombre criticó el estatuto de Andalucía por ser demasiado “españolista”), el panorama no pinta bien para Rajoy, que parece romper con ambos sectores. Mal futuro le veo a Mariano.
Sobre todo, yo lo que más le echo en cara al PP es la ambigüedad, la falta de coherencia y la falta de valentía y convicción para defender sus ideas. Hemos asistido a las críticas al estatuto de Cataluña (que considero, al igual que ha afirmado el PP, es inconstitucional e innecesario), pero, en cambio, resulta que el estatuto de Valencia era igualmente innecesario, y también inconstitucional (lo definió bien Rosa Díez como “lo de Cataluña y dos huevos duros”). Si las reformas estatutarias son superfluas y lo que hay que hacer es centrarse en lo que importa a los ciudadanos, ¿qué necesidad hay de convertirse en cómplice del PSOE en Andalucía (con sus realidades nacionales) y de promulgar una reforma estatutaria en Valencia?
Lo que ha hecho el PP es dar cobertura a la hipótesis nacionalista de que un buen gobierno sólo es posible si se da más poder a las autonomías, lo cual es falso, ya que el principal causante de que tengamos una de las administraciones más caras (proporcionalmente hablando) del mundo es este afán descentralizador que no tiene fín. Hay competencias que se gestionan más eficazmente si se descentralizan y otras no, y hay que valorar el territorio del que se está hablando a la hora de sopesar si es necesaria una descentralización, EEUU por ejemplo es un país donde sería imposible una administración centralizada sin incrementar la burocracia hasta límites insospechados, por el contrario, pretender un gobierno de corte federal en California (que sería el 6º país del mundo en PIB) implicaría igualmente un aumento de la burocracia y, por tanto, una administración menos eficaz. ¿En qué momento ha hecho el PP un intento de razonar y de dar argumentos en contra de continuar sine die el proceso de descentralización sin establecer un debate de si es conveniente o no? Lo que se ha limitado el PP durante esta legislatura es a esquivar el debate y decir simplemente que “no es urgente”, “ahora no toca”, “no creemos que sea una prioridad”, etcétera. Da la impresión de ser un partido sin convicciones y sin ideología. Sin voluntad de plantear un modelo alternativo. Hace falta más personalidad, aunque Aguirre no es santo de mi devoción creo que sería mejor candidata que Rajoy. Si por mí fuera apoyaría a Arístegui, pero para mí lo principal es que se acometa una reforma del partido encaminado a la celebración de unas primarias como en EEUU. Eso obligará al PP a acercarse más a su electorado y creo que mejorará su imagen.
Comment by Bend3r — 6 April, 2008 @ 4:45 pm