Ya no prometen “cambio” u ofrecen continuidad a través de los “hechos”. Ahora, dan –o piden- “motivos para creer”. Un acto de fe, una revelación mística para apoyar ciegamente al líder y a un partido que ya no es secta sino religión. Tienen el poder, lo quieren y harán todo lo posible por mantenerlo. Todo.
Rousseau lo dejó por escrito: “Sin poder obligar a nadie a creer [en sus dogmas], se puede desterrar del Estado a quien no los crea, no como impío sino como insociable, como incapaz de amar sinceramente la ley”. De ahí la importancia que tiene en su estrategia a largo plazo la Educación para la Ciudadanía.








Es lo que tiene tomar de Rousseau lo que gusta para dejar de lado lo que menos gusta. En lugar de “matar a Rousseau” se han limitado a mutilarlo.
Y efectivamente: la Educación para la Ciudadanía es el pilar básico del adoctrinamiento social previsto por el PSOE.
Comment by Luis I. Gómez — 28 January, 2008 @ 9:41 am