Cuando descubrí a Spinoza –que novedad pensarán muchos pero para mí, tres años atrás, sí lo fue (gracias profesora Villaverde)- entendí que aquel judío de origen español se dedicó a pensar y escribir sobre cuestiones políticas no por placer o afición sino para poder pensar y escribir sobre lo que a él le interesaba en libertad. La libertad de pensamiento es previa, incluso a la de expresarse, y sin ella poco tenemos. Como Spinoza, Savater piensa y escribe sobre cuestiones políticas en torno a la libertad no por placer sino por obligación. Algo a lo que se ha visto avocado por el contexto sociopolítico que nos envuelve, el mal de los nacionalismos totalitarios. De no existir esta ideología liberticida no me cabe duda de que Savater se dedicaría a lo que a él realmente le gusta: las carreras de caballos.
Escribo esto no en detrimento sino como loa a quien se dedica a la política por necesidad vital. Una necesidad que le lleva a defender la libertad, su libertad como individuo para poder autorrealizarse e ir en busca de su felicidad, sea la que sea. A partir de ahí construye su visión política y no resulta extraño que España se la sople. España, como ta,l y en abstracto, no tiene valor ninguno salvo si entendemos España como la garantía de nuestros derechos y el marco de una sociedad abierta. España es una construcción teórica, una decisión de sus ciudadanos que deciden constituirse en Estado y darse una Constitución. Si la decisión fuese otra no habría más problema que el de la tradición, y la tradición es importante hasta cierto punto. Porque antes que la tradición se encuentra la decisión de ser y la forma misma que se dé el ser.
Y como creo que empiezo a perderme en abstracciones que no llevan a ningún puerto mejor será que vuelva a tocar tierra. Que España se la sople -en cierto modo a mi, tan español como me siento, también me la sopla- no implica que hoy por hoy la España constitucional no represente otra cosa que la garantía de nuestros derechos fundamentales y el marco de una sociedad abierta que se basa en la inclusión y no en la exclusión. Una España por la que si vale la pena luchar –con la palabra y la pluma- y que entre todos podemos mejorar.
Creo que ese es el sentido de las palabras de Savater que muchas veces son descontextualizadas porque cualquiera que haya asistido a una conferencia suya o leído alguno de sus libros más recientes entenderá que los tiros van por ahí. Porque España no es algo eterno ni tiene un significado unívoca, España es lo que es pero podría ser otra cosa. Y no todas las españas tienen porque gustarnos, porque antes que España se encuentra la libertad.








Estoy completamente de acuerdo. Las palabras de Savater son a menudo descontextualizadas. Tal vez muchos debieran aprender a tolerar a quienes ven a España, no como el resultado histórico de un conjunto de individuos que han desarrollado rasgos comunes al vivir en el mismo espacio geográfico, sino como ciudadanos que aceptan voluntariamente seguir constituyendo España para vivir en libertad y en el orden establecido en la ley.
Importa más Savater por lo pragmático que por lo afectivo.
Un saludo.
Comment by Samuel — 21 September, 2007 @ 8:52 am
Estoy bastante de acuerdo. Desde un punto de vista de alta abstracción, la idea de España no debe dejar de ser una construcción teórica arbitraria y como realidad racional esencial absolutamente inexistente.
Sin embargo, Savater no realiza dichas afirmaciones en un ámbito abstracto, sino centrándose en la realidad. La ambigüedad del término España (como realidad y como abstracción), hace que Savater (como muchas otras veces) se líe y las intercambie, provocando, no que se malinterpreten sus afirmaciones, sino que directamente él las exprese mal.
Y si encima lo haces dentro del ámbito político, ya sí que es completamente reprobable. En política la idea de España (de España como realidad nacional, y no como abstracción teórica) es la base del Estado español. Es la aceptación por parte de los ciudadanos (por parte de España) del respeto y la defensa de unos derechos la que fundamenta el Estado. Sin España no hay Estado. Y sin Estado, Savater se queda colgando de nada.
Así, estoy seguro de que Savater quiere hablar de la España como abstracción original o natural. Pero sin ponerle remedio lo mezcla (pues en política no hay más España que la real) con la España real… y se carga de un plumazo todo lo que dice defender.
Un saludo
Comment by Iván Moreno — 21 September, 2007 @ 9:17 am
Tanta crítica a Savater en COPE y cercanos debe buscar que ningún voto de la derecha se vaya del PP, ¿no?. Como en su momento hicieron campaña por ciutadanos en Catalunya…
Comment by freenoi — 21 September, 2007 @ 9:17 am
Freenoi: no entiendo la relación. Si en su día hicieron campaña por Ciudadanos (que podían quitar votos al PP)… ¿qué relación hay ahora con el hecho de criticar a Savater?
Un saludo
Comment by Iván Moreno — 21 September, 2007 @ 11:02 am
Pues yo no consigo ver la ambigüedad.
Aquí la diferencia de la España real y la España abstracta bastante clara.
Saludos.
Comment by Samuel — 21 September, 2007 @ 11:06 am
Perdón, aquí
Comment by Samuel — 21 September, 2007 @ 11:08 am
Politeia, Spinoza no era de origen español, como afirmas en tu post, sino portugués (aunque nació en Holanda), hijo de una mas de las familias judeoconversas (”marranas”) que se vieron obligadas a abandonar la Península Ibérica en el siglo XVII.
Comment by Uriel — 21 September, 2007 @ 12:03 pm
A su origen lejano me refería, tendría que habver escrito sefardita. Perdón por la imprecisión que lleva al equívoco.
Comment by daimon — 21 September, 2007 @ 12:11 pm
Pues a mi España no me la sopla. Más bien me la soplaba hasta que comprendí que nuestro fondo, nuestra manera de ser, nuestro acervo cultural, nuestra ética, nuestra moral y hasta nuestra manera de estar en el mundo dependen de esa abstracción que se llama España.
Comment by fersada — 21 September, 2007 @ 4:15 pm
Hace unos cuantos meses, visitando el barrio judío de Budapest me tropecé con una casa singular que adornaba su fachada con una placa de piedra en la que se esculpía la semblanza y fecha de nacimiento y muerte de Baruch Spinoza. ¿ Que , que hacía allí? Es una buena pregunta que habrá que hacerle de paso que se le pide su opinión sobre esa cuestión de la España que se la sopla a Savater.
Comment by fersada — 21 September, 2007 @ 6:01 pm