Si ayer noche me acostaba con la tranquilidad de la apabullante victoria de Esperanza Aguirre y Alberto Ruiz-Gallardón hoy he amanecido con la esperanza rota de la victoria con sabor a derrota del Partido Popular en Baleares.
La confianza que han depositado los madrileños en Aguirre y Gallardón es menos relevante que el estrepitoso fracaso de Simancas y Sebastián. El batacazo esperado de Miguel Sebastián ha convertido a Alberto Ruíz-Gallardón en el alcalde de Madrid más votado y con un mayor margen frente a sus adversarios. Ni las obras faraónicas ni los parquímetros han hecho mella en este animal político que es un conservador de rancio abolengo con piel de progresista y candidato del principal partido de la derecha. La victoria de Esperanza Aguirre sin tamayazos y en la práctica totalidad de los feudos socialistas han llevado al eterno aspirante Rafael Simancas a despedirse –parece que por fin y definitivamente- con un melancólico “hasta siempre”. Los socialistas madrileños deberían preguntarse porque solo Sebastián aceptó presentarse y como han permitido que el inepto de Rafa Simancas haya seguido al frente del PSM después de hacer el ridículo en demasiadas ocasiones. Tampoco me gustaría menospreciar la victoria de Esperanza Aguirre que ha llegado hasta los 67 diputados en la Asamblea de Madrid al igual que el metro ya llega hasta Villaverde, y hasta tantísimos otros lugares. Por mucho que le duela a la ministra de Fomento a la que gustaría ver a mi querida Espe colgando de una catenaria (socialismo real lo llaman).
En Baleares, en cambio, un diputado y un concejal separan al Partido Popular de la mayoría suficiente para gobernar en solitario sin necesidad de ceder ante partidos chantaje como la Unión Mallorquina de la muy corrupta MªAntonia Munar. En el Parlamento Balear los diputados del PP más el independiente de Formentera (AIPF) se quedan también a un escaño de los 30 necesarios para la mayoría absoluta. Por desgracia en el Consell de Mallorca no ha sido posible alcanzar en solitario la mitad más uno de los escaños y se abre la puerta a la reedición del Pacte de Progres (todos contra el PP) o al pacto con UM. En los Consejos Insulares de Menorca e Ibiza, a pesar de los casos de corrupción, la victoria es clara para el PSOE y demás partidos que se debaten entre el ecologismo, el nacionalismo y el socialismo. En Mallorca la oportunidad era clara para deshacernos de una vez por todas de la tiranía autoimpuesta de la Munarquía. El efecto Estarás no ha sido suficiente y el Consell Insular de Mallorca depende de sus votos al igual que el Ayuntamiento de Palma, a un concejal de la mayoría absoluta. Temo un pacto entre PP y UM que cedería la alcaldía de Palma al delfín de la Munarquía, Miquel Nadal, para salvar una cuota de poder que, decencia y coherencia, sería mejor no tener. Mejor cuatro años en la oposición que cuatro años junto a un partido que vive de la subvención, el amiguismo y la más burda corrupción.
Pienso en mis paisanos mallorquines y no entiendo como pueden otorgar su confianza en partidos radicales o a candidatos tan manifiestamente ineptos. Tan próximos quedan los cuatro años de Pacte de Progres y tan notorios la evolución a mejor en lo económico y la calidad de vida de todos los ciudadanos de Baleares que algo ha debido hacer mal el PP de Baleares para no obtener una mayoría similar a la de su compañera de partido Esperanza Aguirre. Y Palma, que cada día que pasa es una ciudad más hermosa –si eso es posible- con unos servicios públicos eficaces y de mayor calidad. Jaume Matas puede estar contento, si no gobierna dejará un nuevo estatuto y una televisión autonómica a disposición del nacionalismo más rancio y la izquierda más intervensionista para que, junto al sistema educativo, perpetúen el odio a la libertad individual y un eterno pacte de progres que nos volverá a llevar a la ruina.
Yo, desde mi temporal exilio madrileño, me alegro porque Madrid continuará siendo la capital de la libertad donde todas las iniciativas tienen cabida y ninguno de los que somos acogidos por la amabilidad de sus ciudadanos nos sentimos extraños o forasteros lejos de nuestra tierra. Queridos mallorquines, os cuesta aprender de vuestros errores y volverán los años de pandereta y escándalo a la isla de la calma. Y los alemanes buscarán destinos turísticos más amigables.
Pero sobretodo, y no por estar en último lugar la reflexión menos importante, la derrota total y absoluta -no de un partido sino de toda la Nación-, con la entrada por la puerta grande de la democracia de el grupo terrorista ETA en las instituciones de esta antigua y desagradecida Nación. ¡Ay! Me duele España.








Matas se lo ha buscado, por pastelear.
Comment by amdg — 28 May, 2007 @ 12:20 pm
¿Y a qué se va a dedicar Simancas???
Comment by asertus — 28 May, 2007 @ 2:32 pm
He corregido lo de la mayoría absoluta del PP en el Parlamento de Baleares que no se encuentra en 29 sino en 30. No sé en que estaría pensando… Disculpas a todos
Comment by daimon — 29 May, 2007 @ 8:19 am
Hay 2 modelos de barbie princesa (dependiendo de los accesorios):
El primero trae el Consolat de la Mar de Matas y el coche oficial de Cirer…
Y el segundo el Consolat de Antich y el Audi oficial de Calvo
Saludos y como se dice: la que gana siempre es MAM
Comment by Carlos — 5 June, 2007 @ 6:52 pm