Y ya van dos. Hace justo dos años, un 27 de febrero como hoy, escribía mi primer post. Dos años en los que muchas cosas han seguido igual y otras muchas han cambiado, nunca imaginé lo que Politeia llegaría a significar para mí. Dos años parecen nada pero, releyendo algunas cosas y mirando hacia atrás, me parecen mucho, muchísimo, tiempo.
Como en otras ocasiones ya me he desecho en halagos hacía mis colaboradores que también –y tan bien- escriben aquí, en los amigos de Red Liberal y Red ZP que nos acogen y con los que compartimos un ansia infinita de Libertad (que no paz) y, por supuesto, a quienes tienes la deferencia de leernos, me limitaré hoy a rescatar del baúl de los recuerdos un post nostálgico del por qué del nombre de este blog:
“Politeia”, seguramente os resultará familiar pero no acertaréis a recordar su significado. Politeia es el término utilizado por Aristóteles que utiliza para definir dos cosas bien diferentes. Por un lado se trata de nombrar de forma genérica a los regimenes políticos, en este caso politeia equivale a escribir régimen polítco, cualquiera que este sea. Y por otro lado Politeia hace referencia a un régimen político concreto, y además resulta ser el mejor de entre todos los regimenes.
La Politeia supone el gobierno de todos en beneficio del bien común. Es el mejor entre otros como la Monarquía, la Aristocracia, la Tiranía, la Oligarquía o la Democracia (que sería la forma corrupta de la Politeia).
En el momento de elegir un nombre para este blog pensé que este era el más idóneo por varias razones: por ser un término griego utilizado por el estagirita que define dos conceptos diferentes, porque muchas de las anotaciones que haga tratarán sobre una de las dos acepciones del termino y porque es un nombre de una sola palabra fácil de recordar.







