Nos decían que ya habían pasado un par de años sin que ETA hubiera asesinado a alguien. Esto significaba, o eso repetían desde el Gobierno, que existía una tregua de facto. Más tarde llegó el alto el fuego seguido del grandilocuente y extraordinario "proceso"(de "paz").Unos meses después de estos acontecimientos puede decirse que ya hay otra víctima de ETA: el Estado de Derecho.
Durante este período de tiempo hemos visto sucederse vertiginosamente los hechos más anonadantes que un ciudadano bienintencionado pueda imaginar. Primero, se comenzó con una indecisión (por no llamarla desorientación) por parte del Gobierno en el proceso de "verificación". Mientras tanto, se enviaban remesas de cartas de extorsión y la banda aparecía en un vídeo reivindicándolas y justificándolas, cosa que Zapatero negaba diciendo que esas cartas habían sido fechadas con anterioridad a la declaración del alto el fuego. Por supuesto, el presidente nunca explicó el porqué de esa aparente contradicción entre la banda y él, todo lo contrario, se apresuró a proclamar que la verificación estaba hecha y que se daban las condiciones para hablar. Poco después apareció una segunda remesa de cartas de extorsión a empresarios vascos; ante ello, Fernández de la Vega, se limitó a decir que no, que aún estaban en la "verificación". ¿Cómo?
A esta premura por hablar se unieron los continuos e ininterrumpidos actos de terrorismo callejero ¡perdón! "accidentes". Pero cuando estas irregularidades eclosionaron en una abierta irresponsabilidad fue el momento en el que, contraviniendo a lo que anteriormente había dicho Zapatero (primero las armas, luego la politica), se comenzó a hablar sobre presos, autodeterminación y Navarra.
Como telón de fondo de esta pantomima estaba operando la máxima propagada desde el Gobierno, a saber, que la Justicia debería tener en cuenta el momento político. Es decir, tal y como decía una pintada callejera a Grande-Marlaska, "no os carguéis el proceso". Era evidente, el Estado de Derecho también estaba en tregua.
Simultáneamente, se iban cumpliendo los plazos que Batasuna marcaba al Gobierno; tanto las fechas para comenzar el diálogo como la iniciativa de que la negociación debía ser trasladada a Europa fueron propuestas por el partido ilegalizado, siendo satisfechas obedientemente por Zapatero.
Todo esto estuvo jalonado por diversos incidentes, desde las amenazas de Txapote o Bilbao "te voy a pegar siete tiros" (los mismos que dispararon unos encapuchados el Dia del soldado vasco) a la peculiar huelga de hambre a base de jamón york y miel del De Juana. Desgraciadamente, el sanguinario terrorista no perdio únicamente peso, sino años de condena. Noventa años, nada menos. ¿Qué dice Zapatero a todo esto? Nunca ha exhibido una gran capacidad argumentativa ni retórica, pero lo que dijo hace unos dias supera con creces lo que yo hubiera imaginado de él (lo cual es meritorio por su bajeza). Lo que nuestro esclarecido presidente proclamó, al mismo tiempo que pretendía relativizar el impacto que producía semejante reducción de condena, fue que De Juana apoyaba el proceso. Desgraciadamente, desconocemos si sus decenas de víctimas también hubieran apoyado el proceso. Pero éste es, no nos engañemos, el verdadero talante de Zapatero.
Finalmente, hace unos pocos dias sabemos que ETA ha robado trescientas cincuenta armas. Zapatero dijo que habría "consecuencias". ¿Cuáles? Lo único que sabemos es que "las habrá", aunque no sabemos cuando ni de qué manera. Eso sí, hoy El Mundo nos revela cuáles serán para los españoles las posibles "consecuencias" del grandioso "proceso": la cosoberanía.
He de confesar que el dia del alto el fuego no imaginé que podríamos llegar a este punto. No sólo nos enfrentamos a un "proceso" que quieren blindar como si fuera sacrosanto, impidiendo que se sepa de qué hablan tan escondidos en un agujero, sino que se nos miente o confunde desde el Gobierno. El vaivén de declaraciones a propósito de la "verificación", con todas sus afirmaciones y posteriores rectificaciones; los desmentidos de la banda hacia el Gobierno; todo, absolutamente todo se revela como sumamente extraño. Y más extraño resulta el hecho de que una banda, no hace mucho debilitada, se vea hoy en dia con una predisposición y arrojo tales como para retar a Zapatero robando nada menos que trescientas cincuenta armas. ¿Por qué esta aparente posición de fuerza? Si hay algo que perciben los ciudadanos (los que se preocupan de política, se entiende) es que este proceso está guiado.
Si ya sabíamos que el atributo del proceso, a saber, la "paz", era un añadido retórico porque no existía una guerra en Euskadi, ya sabemos que tampoco existe ni el sustantivo "proceso", pues éste implica un "ir haciéndose". Elemento éste que los hechos han contradicho, pues es evidente que ya está todo hablado y que la cuestión es ver como se vende a la opinión pública.
Ante toda esta ignominia es preciso estar atentos y frenar al Gobierno en sus intentos por hacer prevalecer las intenciones de una banda terrorista sobre las de la ciudadanía española y vasca. Al decir esto apelo a esa parte de la ciudadanía realmente responsable, que no se siente tranquilizada con las vacías palabras de "paz" provenientes de la mente vacía de Zapatero. Y es que resulta muy fácil sentirse a gusto oyendo a un presidente hablándonos de paz mientras estamos recostados en el sofá. Los hechos, desgraciadamente, son muy diferentes. La paz no vendrá sola mientras nosotros nos limitamos a verla venir por la TV. Por esta razón, hemos de comprometernos, quejarnos y denunciar los desmanes del Gobierno para que, finalmente, el fracaso al que nos lleve el mismo sea sólo el fracaso de unos políticos tan ignorantes como mesiánicos y no el de la sociedad española.








Y ante la actuación del gobierno que comentas… ¿qué ha hecho Eta? ¡ah sí! lo mínimo que se le puede pedir a cualquier ser humano sobre la faz de la tierra, que no mate aunque siga jodiendo la vida a otras personas.
Conque no hay precios políticos…
Comment by albiac — 30 October, 2006 @ 11:32 am
Esto de la ETA alguno de estos dias terminara mal, ya lo vereis, el problema es que pagaremos los mismos de siempre.
Comment by Sanders — 30 October, 2006 @ 1:52 pm
Yo con sólo ver esa chulería de los tontos de baba que salen en los medios de comunicación, reivindicando no sé qué proceso y que es una oportunidad única para dar una salida “democrática” al “conflicto”, se me enganngrena la sangre. Primero: ¿nos enseñan estos asesinos a saber cómo es la democracia? ¡Ellos, que nunca han respetado una votación y siempre están boicoteándolo todo! Son siempre los que menos votos tienen y los que más porculo dan, no dejando a nadie hacer nada; se ve que ése es su concepto de democracia.
Lo segundo: ¿conflicto? Para que haya un conflicto, ¿no debe haber dos partes enfrentadas? Pues me da mí que cuando sólo un bando mata y extorsiona, a eso no se le llama conflicto…¿terrorismo quizá?
Estas cosas que tan de moda se han puesto ahora de llamar “izquierda abertzale” a los asesinos y terroristas, es uno de lso primeros pasos hacia el disparate y la barbarie que se puede producir y, de hecho, se está produciendo en España.
Comment by Trajano — 1 November, 2006 @ 3:27 pm