Durante estos días de ausencia he aprovechado para acercarme a las islas que me quedaban por conocer de mi querido archipiélago, unos días de tranquilidad absoluta en Formentera y una parada técnica para conocer, un poco y por encima, Ibiza capital (Vila).
Si Mallorca ya es un paraíso natural donde la calma y la tranquilidad inundan los espíritus de sus habitantes no sabría como calificar a Formentera. Esa pequeña isla –que recorrimos en bici casi de punta a punta- conserva la fuerza de una naturaleza apenas manipulada por el hombre y disfruta de un clima y una localización privilegiados en todo el mediterráneo. En aquellas carreteras y caminos, en las playas, calas y en sus aguas uno puede sentirse muy cerca del paraíso, y es que si no llega a serlo debe parecerse bastante. Y es que si el paraíso se ha identificado históricamente con el cielo no es de extrañar que los colores y tonos azules del mar sean su reflejo, por eso al morir Chanquete su lugar de reposo no podía ser otro que el mar. Lo siento en el alma pero me niego a describir los lugares recónditos y paisajes maravillosos que allí he podido disfrutar. Prefiero animaros a subir a algún tipo de embarcación, haceros a la mar y visitar esta isla maravillosa.
Si algo me sorprendió, para bien, en el viaje es la belleza y el encanto de las calles y muralla de Ibiza, porque no sólo Ávila está rodeada por una imponente muralla. En aquel lugar donde los fenicios fundaron hace unos 2400 años la ciudad del Bes se levanta una ciudad increíble y a la que espero poder volver para conocer mejor.
Esperando causar algo de envidia, con la piel tostada por el sol y animando a visitar cada una de estas islas maravillosas, Daimon vuelve a la carga.
Teuladins de la plaça de Santa Eulari
adéu, adéu, adéu
me’n vaig i no sé quan podré tornar a l’illa.
He estimat molt una illa
ella volia ser lliure i no es volia casar
alegre i graciosa com una palmera.
El moribund us prega encara amb un fil de veu
parleu-me de les illes
és de debò que Eivissa s’ha casat?
Totes les illes de la mar
s’agafen de la mà i canten i ballen
ara que ets lliure, oh! Cuba.
Illes de cap al tard…
com un enyoro llimes i taronges
volaven les parres.
Menorca la bella
damunt Maó la lluna
i el sol dorm a Ciutadella.
Anit vaig somiar
que em naixia una illa
uns homes la trossejaven
ai! Dragonera petita.
Vicent Andrés Estellés - Maria del Mar Bonet







