Decía Bismarck que la política no era ninguna matemática ni ninguna aritmética. Cuando dijo esto en el último tercio del siglo XIX el viejo junker pudo tener razón. Pero lo cierto es que hoy, en España, se da el caso contrario. Me refiero sobretodo a los actores, o, si se prefiere, a los que se autodenominaron "Cultura" en aquellos infames dias de protestas contra la guerra de Irak. Y es que estos intelectuales con toda su creatividad y su poder creador y su genio son reducibles a una fría fórmula matemática que enunció mi admirado Revel: "La intelligentsia de izquierdas es la buena conciencia, más las subvenciones". O lo que es lo mismo en un lenguaje más formal "intelectual progre= buena conciencia + subvenciones".
Y es que no parece haber acicate más efectivo y formidable para las geniales mentes de nuestros intelectuales progres que la subvención. Las Musas dejaron hace tiempo de ser bellas mujeres entogadas para pasar a ser acorbatados funcionarios expendiendo cheques a costa del Estado. No obstante, quizás sea ese ansia desmedida por el parasitarismo el que les impulse a decir y hacer cosas más que cuestionables. Aún permanecen vivos en mi mente los gritos de indignación progre que profirieron en los dias del Prestige, la Guerra de Irak, la pegatina de "libertad de expresión" exhibida en los Goya del 2003… Por esta razón ¿qué es lo que les ha mantenido tan calladitos en ese desastre natural equiparable e incluso superior al Prestige como fue el incendio de Guadalajara?¿por qué callan ante los muertos de Afganistán que hasta hace poco sabemos que participan en misiones de alto riesgo?¿por qué no levantan la voz ante el atropello de la libertad de expresión que supone el CAC y las detenciones ilegales de dos personas por el mero hecho de ser del PP? En suma y como bien dice daimon ¿por qué callan como putas?
Posiblemente esto se deba a que nuestros artistas progres se han recluido en sus torres de marfil, viviendo a la luz de su inspiración y su genio creador, volcados de lleno a la realización de las obras maestras que tan bien propician las subvenciones. No obstante, tenemos que estar agradecidos a nuestros artistas que tan desinteresadamente nos regalan obras magnas al mismo tiempo que sacuden conciencias adormecidas por el capitalismo o el "gobiero facha" de turno. O mejor, estemos agradecidos a las subvenciones que alientan todo lo anterior.
Y es que las benditas subvenciones no suponen únicamente la inspiración de nuestros artistas progres. También son para ellos una necesidad para vivir, tanto como el aire y el agua. Y su escasez supone irremediablemente un transtorno físico y psicológico para la intelligentsia. O si no, recordemos los efectos perniciosos de la escasez de subvención en Cristina del Valle en los dias previos a la Guerra de Irak. La cantante optó por ir a apoyar personalmente a los gerifaltes del régimen iraquí. Esa amistad peligrosa con Sadam es inexplicable por el simple hecho de que no se entiende cómo una virulenta feminista en Occidente se convierte en Oriente en un apoyo a un régimen que desde 1990 permite el asesinato de la mujer por cuestiones de honor. Obviamente, este desdoblamiento de la personalidad rayano con la esquizofrenia solo puede ser achacable a la falta de subvención y, dicho sea de paso, a un sectarismo sin límites que no se detiene ni ante las convicciones personales para desgastar a un Gobierno del PP.
Hoy en dia, siguen dando la murga con un nuevo invento: "rosas blancas para la paz". Una metáfora tan plástica y creativa solo podía haber surgido de sus preclaras mentes. Y aún seguiran haciendo más méritos para complacer a un Estado que se prodiga mórbidamente en subvenciones. Y es que, desgraciadamente, son estas las consecuencias de tener a unos intelectuales cuya inspiración se mide por la cantidad de monedas que tienen en los bolsillos.








Así va España, con estos “progres de postín”, que viven de enarbolar banderas ya olvidadas y de sentimientos ya superados, también conocido esto por el nombre de demagogia. Siempre me vienen a mi cabeza gente como Ana Belén y Víctor Manuel, los Bardem, etc, molestando e inmiscuyéndose en lo que no les llaman, eso sí, desde sus “casitas” de la Moraleja, donde todo se ve mejor. Así yo también soy comunista o progre o como lo quieran llamar.
Comment by Trajano — 2 August, 2006 @ 12:17 am