*Antes de crear este blog escribí una pequeña reflexión después de ver un telediario un 30 de enereo. Aquello que escuchaba y veía era el producto de la guerra en Irak malvista por la mayoría y celebrada por mí. Fue entonces cuando decidí que debía escribir un blog donde poder plasmar todo cuanto escribía (malo o regular). Por ello es especialmente importante para mí colgar en este blog lo que yo titulé como “Camino hacia la libertad”.
El pasado 30 de enero de 2005 se produjo un acto de consecuencias inapreciables para muchos. El lugar, una tierra que antaño se llamaba Mesopotamia, que está bañada por el Tigris y el Eufrates y que hoy conocemos como Irak. El hecho, sus ciudadanos fueron convocados a unas elecciones libres para elegir una asamblea constituyente que deberá redactar una constitución para el Irak.
A pesar de la amenaza constante de los terroristas, a pesar del boicot a las elecciones propugnado por los sectores más inmovilistas y reaccionarios del país y, a pesar de del miedo de una sociedad que ha vivido durante décadas bajo un régimen totalitario, un alto porcentaje de iraquíes han decidido participar activamente en el proceso. Más de 8 millones de iraquíes superaron los miedos y han desafiado a los enemigos de la libertad para dotarse, en un futuro cercano, de un estado democrático.
Han iniciado así un camino largo y dificultoso que desembocará en su libertad. Desde aquí quiero expresar mi más sincera enhorabuena y mi admiración por su valor.
Los españoles iniciamos hace 30 años un proceso similar cuando, tras la muerte del dictador y no sin superar muchas dificultades, elegimos libremente unas cortes constituyentes encargadas de redactar una constitución que mas tarde sería ratificada por una amplia mayoría de españoles y que supondría uno de los mayores aciertos en la historia política de nuestro país. Durante nuestra transición tuvimos que desafiar a los diferentes terrorismos que pretendían el fracaso de la democracia, en especial el etarra que aún hoy seguimos padeciendo. También los sectores reaccionarios del franquismo propugnaron la abstención en el referéndum sobre la Ley para la Reforma Política de 1976 y de igual forma la sociedad padecía el miedo lógico de aquellos pueblos cuya libertad ha sido negada durante décadas.
En aquellos años tan difíciles conseguimos superar los obstáculos y sobreponernos a los enemigos de la libertad. Por todo ello quiero animar a los iraquíes a que continuéis luchando por la libertad y desafinado a sus enemigos. Sois la esperanza de tantos pueblos que hoy viven oprimidos y que vuestro ejemplo puede suponer un modelo a seguir. Sabed que el mundo libre está con vosotros y os ayudará hasta que seáis autosuficientes, no se os defraudará y podréis dotaros de un sistema político acorde a vuestra cultura y particularidades. Ya se hizo en Alemania y en Japón, y se volverá a hacer.
El avance de la democracia en Oriente Próximo es una realidad gracias, en parte, a líderes que han tenido la visión suficiente para reaccionar en un momento en el que el mundo libre se veía amenazado. Con la determinación suficiente para adelantarse a la historia y ver que solo una apuesta decidida por el camino de la libertad podrá asegurar la nuestra. Se trata de intereses, sí. Un único y loable interés de permitir la existencia y el avance de la libertad en nuestras naciones, para lo que se necesita seguridad. En un mundo global y sin fronteras no es posible protegerse mientras existan estados totalitarios que fomenten y financien el odio con el objetivo de destruirnos. Sólo llevando la libertad a esos pueblos oprimidos podremos vivir nosotros en libertad. Nuestra libertad, nuestra forma de vida y todo cuanto somos dependen de ello.
Otro ejemplo de la nueva puerta a la libertad que se ha abierto es el desbloqueo del conflicto intestino entre palestinos e israelíes, posible gracias a la ayuda norteamericana y la muerte del terrorista Arafat.
Quiero dirigirme a los iraquíes pues me duele constatar que mientras ejercéis vuestro derecho a voto -diciendo sí a vuestro futuro-, vuestros supuestos defensores en occidente se manifiesten en contra vuestros derechos. Son los mismos que se opusieron a vuestra liberación, aquellos que llaman a los terroristas “resistencia”, aquellos que exigen el abandono de las tropas de liberación –ellos las llaman de ocupación- dejándoos a la merced de los terroristas y los nostálgicos de Sadam.
Me avergüenza que sean compatriotas míos los que tengan este comportamiento igual que las tropas de mi ejército no estén a vuestro lado para protegeros de los terroristas y conseguir afianzar la democracia en vuestro país. Tan solo espero que la mayoría de ellos se muevan por convicciones profundas equivocadas, por una visión limitada o poco recorrido intelectual. Que lo hagan de buena fe.
Seguiré con atención la evolución de vuestro camino y espero que el próximo 15 de diciembre lleguéis a vuestra meta y para entonces pueda dedicaros otro artículo bajo el título de “Bienvenidos a la libertad”. El mundo libre os espera.
Hasta ese momento mucha suerte, mucho ánimo, mucho valor y recordad que es una gran responsabilidad. Vuestro futuro está en vuestras manos, enhorabuena.







